HISTORIAS COTIDIANAS

Aprende a darles la vuelta

Vivir sin ningún conflicto es casi inevitable, ¿no me crees? Veamos: en el trabajo, ¿qué tal la relación con tus compañeras o compañeros?, ¿con tu jefa o jefe o con esos clientes que simplemente no logras entender? Que si Fulanito mandó un correo, que si a Menganita no la copiaron, que quién ocupó mi lugar en el refrigerador o que Sutanita pone música muy fuerte.

En el transporte público, ¿quién no ha visto a dos personas diciéndose de cosas que porque una empujó a la otra? Y ni hablemos de cuando vives con roomies o con tu pareja y resulta que no son tan compatibles como pensabas: tú guardas, el otro riegan, tú haces ruido, el otro quiere silencio, tú ensucias, el otro también, al final de la semana nadie limpia y terminan molestos, ¡qué cosa!

Como verás, los conflictos pueden aparecer en cualquier lugar y con cualquier persona pero sobre todo se da con las que más convives, ya sea porque una piensa que la otra tiene mala actitud, es irónica, desordenada, es muy enojona, despistada, en fin, surgen por ideas e intereses diferentes y por esos valores, hábitos o aprendizajes que tenemos y que tal vez la otra parte no.  

Pero calma porque de los conflictos pueden salir cosas buenas, como un acuerdo o un aprendizaje, sin embargo, para poder llegar ahí, debemos reconocerlos, aceptarlos, afrontarlos y solucionarlos. Y para ayudarte un poco en este tema, te presentamos una serie de mitos para que, como nosotros, puedas ver el otro lado de la moneda.

MITO

REALIDAD

Tener conflictos es malo, saca lo peor de ti

Un conflicto puede tornarse “malo” dependiendo de cómo se maneje y de la voluntad de las partes en resolverlo. Hay herramientas que puedes conocer y poner en práctica para manejarlos positivamente.   

Si lo ignoras, desaparece

Falso, ignorando la situación probablemente el conflicto se vuelva más y más grande, difícil de manejar o surjan otros conflictos y como quien dice, luego te sale más caro el caldo que las albóndigas.

En un conflicto, siempre hay un ganador y un perdedor

No precisamente. A través de la negociación, mediación o conciliación, se pueden llegar a acuerdos que nos lleven a un ganar-ganar.

Si hay un conflicto muy fuerte, lo mejor es utilizar la violencia para que vean que no me dejo

Recuerda que violencia genera más violencia. No hay una única manera de solucionar conflictos, sin embargo, a través de la comunicación y escuchando con atención lo que la o el otro quiere decirte, se puede llegar a una solución con la que ambas partes queden satisfechas.

Las personas que tienen el carácter fuerte provocan siempre los problemas

Falso, cualquier persona, sin importar su personalidad o carácter, puede tener conflictos con otras personas.  

Cuéntanos, ¿tú qué piensas de los conflictos?, ¿crees que siguen siendo malos?, ¿cómo los solucionas? Déjanos tus comentarios en nuestras redes sociales y si quieres saber cómo resolver uno en tu vida cotidiana, checa la siguiente nota: ¿Cómo resolver un conflicto en mi vida cotidiana?

Last modified: noviembre 4, 2019