HISTORIAS COTIDIANAS

Crianza compartida

Jorge es el más chico de 4 hermanos y será padre en pocos días; él junto con su pareja, han optado por la crianza compartida. Decidieron que, al nacer su hija, él será completamente el apoyo de su esposa para hacerse cargo de las tareas del hogar y lo que ella necesite. En otro momento, cuando la beba crezca un poco más, quiere participar en su crianza dándole de comer, bañándola, jugando con ella, estableciendo límites y siendo parte de su desarrollo día con día, incluso cuando ya vaya a la escuela. 

Un domingo, Jorge les platicó a sus hermanos cuáles eran sus planes en torno a la crianza de su futura hija, y ellos comenzaron a decirle que “dejara que su esposa se hiciera cargo de la chamaca”, que “eso le tocaba a ‘su mujer’”, “que se pusiera bien los pantalones” y que “no fuera mandilón”.

Estos comentarios no dejaron de darle vueltas en la cabeza y le generaron sentimientos encontrados porque por supuesto que quería participar en la crianza de la niña, pero no quería ser juzgado y menos por su propia familia, porque esos comentarios además de hacerlo dudar de sí mismo, lo lastimaban.

¿Cuántos padres no estarán en la situación de Jorge? ¿Cuántos quisieran compartir más tiempo con sus hijas e hijos, hacer cosas como cambiar pañales, lavar mamilas, darles de comer a las y los bebés pero por pena y prejuicios no lo hacen?

Por suerte, cuando Jorge decidió hablar con sus hermanos acerca de lo que le hacían sentir y les expuso los beneficios que trae consigo la crianza compartida, respetaron su decisión, y aunque no compartían su modo de ver las cosas, no volvieron a molestarlo con el tema.

Y tú, papá, ¿sabes cuáles son los beneficios de involucrarte en la crianza de tus hijas e hijos?

Pues verás, en principio, harás de tus hijas e hijos unas niñas y niños más seguros, tu presencia y atención a lo largo de su crecimiento mejorarán su capacidad para relacionarse con los demás porque tendrá una buena autoestima y, en caso de tener hijos varones, enseñarás con el ejemplo el valor que tiene tu presencia en casa y principalmente en su vida, por lo que pueden ser más participativos en las tareas del hogar.

¿Lo mejor? Tu cercanía e involucramiento con ellas y ellos, favorecerá un ambiente de confianza y al crecer, si tienen un problema que ellas y ellos consideren grave es más probable que se acerquen a ti para buscar consejo o una solución.

Por otro lado, también aumentará tu autoestima al generar lazos importantes con tu hija e hijo, ganarás confianza y emocionalmente serás más estable; incluso algunos estudios indican que los hombres involucrados en la crianza, están más contentos con su vida en pareja.

¡Tú decides! Rompamos con los prejuicios y seamos partícipes de la educación y el cuidado de nuestras hijas e hijos.

Last modified: octubre 31, 2019